El uso de la tarjeta de crédito: escenarios y herramientas para cada caso
Los datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA son contundentes: el 50% de las familias percibe menos de $3.500.000 mensuales, con un núcleo crítico que debe hacer malabares con ingresos mucho menores.
A continuación, te propongo distintas herramientas para cada escenario, integrando prácticas para poder encontrar un margen de acción en tu economía actual. El uso de la tarjeta para gastos corrientes.
A veces parece que los números macroeconómicos están desconectados de la realidad, pero cuando miramos el resumen de la tarjeta promedio de una familia, podemos ubicar rápidamente las consecuencias. La sensación de que "el dinero no alcanza" tiene un fundamento matemático sólido en la Argentina de hoy.
Según el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, el 50% de las familias percibe menos de 3,5 millones de pesos y el 30% menos de $2.000.000 . Si llevamos esto a un ejemplo cotidiano en una familia tipo, donde un alquiler y servicios pueden representar un millón de pesos, el presupuesto restante para resolver comidas, vestimenta, salud, educación, recreación de aproximadamente $33.000 diarios para resolver comida, salud, transporte y educación para cuatro personas.
Ante este escenario, la tarjeta de crédito dejó de ser una herramienta de "consumo aspiracional" para convertirse en un salvavidas de primera necesidad.
La tarjeta en el supermercado: Financiar lo básico
Entre fines de 2023 y mayo de 2025, el uso de plásticos para comprar alimentos saltó al 46%. Cuando el 50% o más de tus ingresos se destinan solo a comer, y los gastos fijos como el alquiler no permiten "tarjeteo", la única válvula de escape es financiar el supermercado.
Esta inmaterialidad del pago virtual —el QR o la transferencia— genera a veces un desfasaje entre lo que creemos que gastamos y lo que realmente sale de nuestra cuenta. Sin una "foto" clara de nuestra economía, es fácil que ese gasto pase de largo hasta que llega el cierre del resumen.
Los números rojos de la mora
El deterioro financiero se refleja directamente en los índices de morosidad:
Tarjetas de crédito: La mora ya supera el 9%.
Préstamos Personales: El incumplimiento llegó al 13.6% en marzo.
El sector más vulnerable: En el primer decil de deudores (quienes deben montos bajos entre $25.000 y $123.000), la mora escala al 27,9%.
Esto demuestra que las deudas más difíciles de pagar no son las grandes inversiones, sino aquellas contraídas para cubrir el día a día. Además, la baja de la inflación hace que las cuotas ya no se "licúen" como antes, pesando cada vez más sobre un ingreso que no crece al mismo ritmo.
El nuevo control de las billeteras virtuales
Un dato clave para tener en cuenta es que, desde el 31 de agosto, el Banco Central habilitó a las billeteras virtuales a debitar automáticamente las cuotas de préstamos desde las cuentas bancarias. Esto significa que el margen de maniobra para "elegir qué pagar primero" se está achicando, y el control sobre el flujo de caja debe ser más estricto que nunca para beneficio propio.
Entonces, este es el contexto. ¿qué hacemos? de acuerdo a cada escenario individual, te propongo algunas prácticas para poder llevar una administración coherente y real.
1. Si todavía tenés margen pero gastás sin control
Para quienes aún no sienten el agua al cuello, el desafío es la distorsión. A veces creemos que gastamos una cifra y, al ver los números reales, descubrimos que el desfasaje es del 40% o más.
Hacé una "foto" de tu hoy: No necesitás un Excel complejo; usá un cuaderno, un grupo de WhatsApp con vos mismo o una app gratuita.
Anotá todo: En la inmaterialidad de los pagos con QR y transferencias, el dato se pierde en segundos. La única forma de saber qué necesitás para vivir es registrando cada salida de dinero.
Buscá la autonomía: No anotes gastos porque "hay que hacerlo", hacelo para detectar qué gastos podés mejorar o eliminar para que tu dinero rinda más.
2. Si usás la tarjeta solo para "sobrevivir" (supermercado y básicos)
Esta es la realidad de gran parte de la clase media argentina. Si una familia tipo paga entre $500.000 y $800.000 de alquiler, sumado a servicios, ya destina el 50% de un ingreso de $2.000.000 solo a "poner la llave en la puerta". Con un presupuesto restante de $33.000 diarios para cuatro personas, el uso de la tarjeta de crédito en el supermercado se vuelve inevitable.
La trampa del financiamiento: El uso de plásticos para alimentos alcanzó al 46% de las compras entre finales de 2023 y mayo de 2025.
La regla de los 3 meses: Si no tenés alternativa y debés endeudarte para comer o cubrir gastos estacionales, intentá que esa deuda sea posible de afrontar en un plazo no mayor a 90 días.
3. Si ya estás en mora o no podés pagar el mínimo
El escenario es crítico: la mora en tarjetas de crédito ya supera el 9%, y en préstamos personales escala al 13,6%. Lo más preocupante es que las deudas más bajas (entre $25.000 y $123.000) presentan el nivel de incumplimiento más alto (27,9%).
Alerta con las billeteras virtuales: Desde el 31 de agosto, por disposición del Banco Central, las billeteras pueden debitar automáticamente las cuotas de préstamos de tus cuentas bancarias. El margen de maniobra para "elegir qué pagar" se redujo drásticamente.
Frená y analizá: De nada sirve seguir anotando deudas si no hacés una pausa para sumar los gastos y analizar qué pasó en relación con tus ingresos.
Priorizá lo vital: En momentos de crisis, la prioridad es conocer tu número de supervivencia (gastos fijos y variables básicos) para saber exactamente cuánto dinero necesitás generar por mes.